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Aumentan las separaciones de mutuo acuerdo y el número de parejas que recurre a la mediación familiar Se incrementa la cifra de divorcios entre los jóvenes BLANCA ÃLVAREZ/
INFORME AGIPASE 2004
Atenciones: 500 personas fueron atendidas en el Programa de atención a familias en crisis.
Servicio jurÃdico: 160 atenciones.
Servicio psicológico: Se atendió a 56 personas en más de 300 sesiones. También a 4 mujeres maltratadas y un hombre maltratador.
Mediación familiar: Atendieron a 98 personas y se lograron 49 mediaciones.
Situaciones de conflicto: El porcentaje disminuyó en 2004 del 22% (2003) al 20%. Es el menor de España.
Edad: Quienes más pidieron el divorcio fueron jóvenes de entre 26 y 35 años (185 personas). Les sigue la franja comprendida entre los 36 y los 45 años (150 personas), la más numerosa en 2003.
Mutuo acuerdo: Aumentan las separaciones de mutuo acuerdo y se igualan las solicitudes presentadas por hombres y mujeres.
Hijos: Hay más peticiones de guardia y custodia compartida o de ampliación del régimen de visita. En Txingudi, más conflictos SAN SEBASTIÃN. DV. Gipuzkoa es el territorio que presenta un nivel de conflictividad más bajo en los procesos de separación y divorcio. Esta afirmación es una de las conclusiones del informe realizado por la Asociación Guipuzcoana de Madres y Padres Separados (Agipase), presentado ayer por su presidente, Justo Sáenz, quien indicó que el porcentaje de violencia familiar del 2004 respecto al del año anterior ha disminuido en, al menos, dos puntos, «y ha pasado del 22% al 20%». Según dicho estudio, la razón estriba en que cada vez son más las parejas guipuzcoanas que deciden separarse de mutuo acuerdo y las que recurren a la mediación familiar como medio para solventar sus diferencias.
Estos datos, según indicó el presidente de la citada asociación, están Ãntimamente relacionados con el programa de Atención integral a las familias en crisis, un servicio ofrecido por Agipase. El programa, «en el que colaboran de manera activa el Gobierno Vasco y la Diputación Foral», trabaja en la prevención y la reducción de los conflictos y la violencia familiar. En dicho programa no sólo tiene cabida la mediación familiar, sino que incluye la atención primaria, jurÃdica y psicológica, servicios atendidos por profesionales en estas materias.
Más jóvenes
Los matrimonios que acuden a solicitar información a la asociación antes de romper su relación son cada vez más numerosos. Y no sólo porque aumente el número de quienes desean contar con la mayor información posible, sino porque cada dÃa hay más divorcios. «En 2004 cerca de 1.300 dieron por terminado su matrimonio», explica Iradi Bergara, coordinadora social y responsable de atención primaria de Agipase. Según indica, esta cifra es aún mayor, ya que hay que añadir el número de parejas de hecho que rompen cada año.
Los hijos se convierten a menudo en la pieza clave de un divorcio. Son, muy a su pesar, una de las principales fuentes de conflicto entre los cónyuges. «Una pareja que se separa atraviesa un momento emocional complicado y no siempre es consciente del daño que puede ocasionar a sus hijos su 'guerra' personal», explicó ayer Julia, psicóloga de Agipase. En su opinión, el servicio que ofrece la asociación es esencial para que los padres comprendan la necesidad de seguir educando al niño «entre los dos». Algo que, según revela el informe, ocurre cada vez con mayor frecuencia. AsÃ, una de sus principales conclusiones a este respecto es que en 2004 aumentó la implicación de los hombres en la tarea de cuidado de los hijos. Asimismo, se elevó el número de peticiones de guardia y custodia compartida, asà como las adjudicaciones de custodia a los hombres.
Reivindicaciones
La asociación incluye en la memoria de 2004 sus reivindicaciones, entre las que ocupa un lugar preferente la vivienda. Sáenz señaló la «alarmante» situación en que viven numerosas personas, «sobre todo hombres», que tras la aseparación no tienen a dónde ir. «Pagan la mitad de la hipoteca y la pensión, y no tienen más remedio que alojarse con parientes o amigos», dijo. Existen casos extremos en los que deben vivir en campings compartidos, lo que repercute en la disminución de las visitas de los hijos a este progenitor. Por ello, solicitan a las autoridades autonómicas la concesión pisos sociales de alquiler y cupos especÃficos de viviendas sociales y de protección oficial para las personas separadas.
DIARIO VASCO |