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Miles de mujeres reivindican la igualdad y exigen el fin de la sociedad patriarcal ... COMPARTIR EL CUIDADO DE LOS HIJOS
Unos metros por delante, y tras atravesar un maremágnum festivo de timbales, cánticos, dolçaines , castellers y carteles-protesta, a cual más ingenioso, Raquel, del colectivo Agredolces Revolta , censuraba la presencia influyente del patriarcado y la religión en la sociedad, obstaculizando la liberación de la mujer. «Este día 8 celebramos lo que hemos conseguido y que el movimiento feminista está vivo» , resumía Encina García en nombre de la Plataforma Feminista del País Valencià. Y sobre el feminismo, pero desde otra perspectiva, también hablaba la Plataforma Custodia Compartida.
Su representante, Asun Pérez, abogaba por «un feminismo que no victimice a la mujer. La custodia compartida permite a la mujer romper roles y revolucionar el mundo social y laboral» . Y es que, según esta asociación, el 98% de las custodias se otorgan a las mujeres, y eso consagra la desresponsabilización del hombre en la vida familiar. Incluso las mujeres del barrio de Patraix, en guerra contra la instalación de una subestación eléctrica, reivindicaron el feminismo desde su lucha particular. «Las mujeres de Patraix pedimos nuestro derecho a la salud para seguir trabajando. La subestación es un peligro para nosotras» , decía una de ellas mientras la miles de mujeres se difuminaban al final de la calle Colón entre lemas como «Papeles para todas; no a la violencia contra las mujeres; Precarietat es nom de dona; Treballa la igualtat».J. L. G.
LEVANTE
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