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A partes iguales Tres padres explican los pros y contras de la custodia compartida de los hijos, una alternativa que aún es excepcional Un año después de integrar en el Código Civil la custodia compartida de los hijos en la separación, esta alternativa aún es minoritaria, según jueces y fiscales, que estiman que sólo un 10% de padres solicita esta vÃa de común acuerdo en la provincia.
Con dos hijos de 9 y 6 años, G. O. lleva cuatro años separado. Aunque entonces el Código Civil no reflejaba la posibilidad de compartir la custodia de los hijos -que permite a éstos pasar el mismo tiempo con el padre y la madre- y el convenio regulador de su separación no tiene nada que ver con lo que él y su ex mujer pusieron en práctica, ambos vieron claro que debÃan distribuirse por igual la atención de los hijos. Acordaron que su ex mujer se quedaba con la guarda y custodia y él tendrÃa un régimen de visitas muy amplio, pero el primer reparto no funcionó: «Quedamos en que estarÃan dos dÃas con ella y dos dÃas conmigo, pero el primer mes vimos que eso era inviable. Era un follón para los niños, que se movÃan tanto en un plazo tan corto, y para nosotros, que no podÃamos organizarnos».
Meses después G.O., que prefiere ocultar su nombre, se quedó la casa familiar y pagó la parte proporcional a su mujer. Desde entonces, los niños tienen dos casas -con sus libros, juegos, ordenador, etc.- y alternan en ellas cada semana, sin cambiar de colegio porque ambas están próximas. Los lunes hacen el cambio en el colegio y aprovechan para hablar si hay alguna incidencia. Los padres disponen de una cuenta común para pagar el colegio y las compras de ropa de los niños las suelen hacer juntos cuatro veces al año. Son, lo que se dice, una pareja civilizada de ex, cuyo modelo de convivencia en cuatro años no ha presentado ningún problema. Ni a ellos ni a los niños.
«Los niños tienen clarÃsimo que tienen dos casas y ven la buena cordialidad que hay entre nosotros. Cuanto más pequeños son, más rápido cogen las cosas y nunca hemos tenido ningún problema», apunta el padre, que revela las dos claves del secreto: «Es fundamental la buena comunicación de los padres y que nunca hemos cambiado la semana. Si tenemos algún problema, lo resolvemos cada uno con nuestra familia y si un dÃa un hijo se quiere ir a casa del otro, se va, pero siempre viene a dormir a la casa donde le toca. Si no, esto serÃa un cachondeo».
G.O. reconoce que lo suyo no es lo normal, «la gente se queda alucinada de que tengas buena relación con tu ex pareja, pero yo sólo puedo hablar por mÃ. Tengo amigos que se tiran los trastos y asà no se consigue nada, hace falta respeto mutuo y tolerancia». Admite que el nivel económico baja al tener que mantener la casa un solo sueldo, «pero yo lo recomiendo. Ahora los padres se implican mucho con los hijos, eso ha cambiado, aunque de todos mis amigos separados soy el único que está asû.
Esta ex pareja va a solicitar ahora el divorcio y aprovechar el trámite para poner su experiencia acumulada de custodia compartida por escrito, al amparo de la ley. También lo ha hecho Manuel -nombre ficticio- y su ex mujer, que acaban de obtener la sentencia de separación y custodia compartida de dos hijos de 17 y 15 años. Como la pareja anterior, al separarse hace un año también intentaron experimentos que no funcionaron, manteniendo en la vivienda conyugal a los hijos y desplazándose los padres cada mes. En esos momentos Manuel trabajaba periodos en el extranjero y su ex mujer salÃa del piso cuando él volvÃa; acordaron que él costearÃa su manutención porque ella no trabajaba, aunque luego el que se quedó en el paro fue él. «Nos costó muchas conversaciones, llegamos tirándonos de los pelos y luego la cosa se suavizó. Ahora nos toleramos y no hay tensión. Llegamos al acuerdo de la custodia y ahora el juez la ha autorizado», apunta Manuel, que se encuentra a punto de liquidar la venta de la casa común para empezar a poner en práctica el mes alterno con sus hijos mientras su ex mujer se organiza.
«Yo pedà la custodia porque no querÃa perder a mis hijos y mucho menos que alguien manipulara mi bolsillo. Muchos amigos separados están con el agua al cuello y apelé a la equidad y al sentido común», señala el padre, que opina que también es lo mejor para los hijos «porque ven que los padres están en situación parecida, no hay uno que esté durmiendo debajo de un puente» y añade que «lo otro -que se quedaran con la madre- hubiera sido lo más cómodo, pero tener un hijo es un compromiso vitalicio».
Con más problemas afronta una posible custodia compartida Nuria, de 30 años y un niño de 2 años. Su ex marido ha solicitado esta posibilidad y ella reclama la custodia en exclusiva. Desde julio hasta el juicio, el próximo mes de noviembre, el juez ha establecido como medida provisional que el niño pase cada semana con un progenitor y ella afirma que el crÃo «está desubicado, no sabe dónde está, cada semana haciendo una maleta y claro que le afecta: está más revoltoso, más desobediente, hábitos que ya tenÃa ahora no los tiene. Es muy pequeño y necesita estabilidad».
Ella opina que su ex, que cuenta con ingresos muy elevados, ha pedido la custodia «para hacerme daño por la separación, que la pedà yo, para ahorrarse una pensión y que todo sea compartido. Mi ex marido ahora está haciendo el paripé del padre perfecto y no ha comido ni un solo dÃa con nosotros. No va a ocuparse de él porque nunca lo ha hecho».
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