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PADRES SEPARADOS PUTEADOS HASTA EN EL IRPF- José Manuel Puig |
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09.06.2006 |
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Está claro que si no entiendo a la vicepresidenta y su discriminación positiva, tampoco puedo entender por qué Hacienda cada año me cabrea al hacer mi declaración. No entiendo cuando a la hora de colocar los seis mil euros del ala que paso a mi ex y que dice el juez es para la pensión alimenticia de mi hija, siga viendo que no me las puedo deducir de mi base imponible y que me compensan con una ridiculez tan poco lógica que no se comprende sino cuando lees que a quien se lo ingresas no tiene que declararlo. ¿Es o no discriminación, o son votos? ¿Acaso no se trasvasa ese dinero a otro declarante sin más que la sentencia judicial y sin que, para más inri, pueda comprobar si se destina totalmente al fin indicado? ¿Acaso, como dice la ley del impuesto, la parte que lo recibe no hace la declaración conjunta con el hijo que le supone 2.100 euros de deducción más que a mí y otros 1.400 más pues incorpora a la hija? En este caso está claro que no se desgrava el que paga, ni a Hacienda a donde va. Si añadimos la cesión de un piso privativo como pago en especie, mi cabreo se dispara con los jueces también, que permiten que muchos hijos ganen más que las madres custodias. Así, no me extraña que se casen cada vez menos. Y que sólo los tontos voten
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