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POR LA CUSTODIA COMPARTIDA-J. Leralta Wilson, Fuenlabrada |
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19.06.2005 |
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El Gobierno esta haciendo campaña para conciliar la vida laboral y familiar, pero, por qué no empezamos a conciliar primero la vida familiar, que es lo que importa a nuestros hijos. Los hijos de padres separados, según la legislación, se ven abocados a perder un padre en beneficio de la madre.
Conciliar la vida familiar conlleva muchas obligaciones, como proteger, educar, enseñar y compartir en familia. Si ésta se rompe jurídicamente no debería permitirse que también se rompiera paritalmente. Como dice Serrat, esos locos bajitos necesitan un padre que conviva con ellos para ir forjándose su identidad. No basta con acercarse a la figura paterna en el régimen de visitas, a todas luces escaso. ¿Cómo podemos nosotros visitar a nuestros hijos? Para que prime su beneficio ha de haber una custodia compartida, lo demás no es más que mera retórica, no se le puede negar a un niño el crecer con su padre.
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