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El proyecto de ley del código Civil regula, entre otras cuestiones, la personalidad civil, la mayoría de edad y la emancipación de los menores, los derechos de las personas en los ámbitos de la salud, el matrimonio, la pareja estable, la separación y el divorcio. Así por ejemplo, el código apuesta por la custodia compartida de los hijos, y obligará a las parejas que se separen a presentar un plan de 'parentalidad'. Sin embargo, la consejera de Justicia Montserrat Tura ha puntualizado que en algunos casos, por interés del menor, se puede atribuir la guarda a uno de ellos. La idea de adaptar la legislación a los nuevos modelos familiares significa, para el tripartito, regular, entre otros, los derechos de las personas que han cuidado a los hijos de su pareja. Tura ha añadido que la personalidad jurídica de las personas se les otorgará a partir del momento del nacimiento. No todos han estado de acuerdo con la aprobación de este proyecto de ley. La diputada de CiU, Nuria Gispert, ha destacado la "falta de criterio único del tripartito" y ha criticado también los elementos que se mantienen aún y "que conforman una grave intromisión en la vida privada de las personas". También ha criticado otro de los puntos conflictivos del libro del código Civil que obliga a los padres a hacer saber a su hijo adoptado su origen, antes de que éste cumpla los 12 años. En cuanto a la custodia compartida, ha discrepado de la forma y la complejidad con la que se ha regulado, ya que a su juicio debe ser el juez quien decida atendiendo a cada caso y sin preferencias. No ha olvidado criticar la mezcla que hace el tripartito cuando se tratan asuntos de familia. Los populares, en boca del diputado Jordi Montanya, tampoco han salvado el proyecto, aludiendo al carácter "claramente intervencionista" de éste, con el que una vez más el poder público de atribuye competencias que vulneran los principios de libre elección y de respeto a la esfera privada. El proyecto de ley tiene 234 enmiendas presentadas por la oposición, 132 de CiU, 88 del PP y 14 del Grupo Mixto, que cuestionan el intervencionismo del libro segundo del Código civil catalán, ya que por ejemplo, incorpora la referencia expresa del deber de compartir las tareas domésticas. FUENTE
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