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Los socialistas franceses tienen mucha práctica en la extensión de derechos y libertades. Hace ya casi veinticinco años crearon el Consejo Superior del Audiovisual, que liberaba la radiotelevisión del control político. No se apartaron de esta línea y una de las últimas medidas que tomó el gobierno de Lionel Jospin fue reformar el Derecho de Familia e instaurar la custodia compartida de los hijos de divorciados. Desde entonces, los padres se turnan en la custodia excepto que uno de ellos decline hacerlo. Por cierto, fue una mujer la ministra de la Familia, Ségolène Royal la que elaboró la ley. Los socialistas de aquí toman de Francia la música, pero no la letra.
Lo hicieron con los consejos audiovisuales limitándolos, como en Andalucía, a ser de carácter consultivo y lo han repetido con la custodia compartida. Primero, se opusieron a que la custodia compartida fuera automática, como en Francia, dejándola en manos del juez a instancia de uno de los cónyuges. Luego, se limitó a casos "excepcionales". Ahora, tras pasar la ley por el Congreso de los Diputados, el PSOE ha anunciado que la aguará aún más cuando llegue al Senado.
La custodia compartida prima el derecho de los hijos sobre el de los padres y evita que se les convierta en armas arrojadizas o en elementos de coacción. Si se pretende la igualdad de derechos e incluso se quiere legislar sobre las tareas domésticas, parece coherente que los padres divorciados sigan atendiendo sus deberes familiares y no se limiten a firmar un cheque cada mes. Lo contrario consagra un reparto tradicional de roles que está en extinción.
La decisión de recortar de nuevo la custodia compartida la tomó José Luis Rodríguez Zapatero en vísperas del debate en el Congreso, durante una reunión con feministas. Según el relato hecho por la agencia Europa Press, una de ellas le dijo: "Si no cambia esta Ley, neutralizará la Ley integral contra la violencia de género". No argumentó por qué: cuando te sientes en posesión de la verdad no necesitas razones. Ya hace meses, las feministas descalificaron los reparos puestos a esa Ley integral por el Consejo de Estado y el del Poder Judicial tildando, sin más, de "machistas" a sus componentes. Por las mismas, han calificado de "colectivo violento" a la Plataforma por la Custodia Compartida en la que, naturalmente, también hay mujeres o han pedido que la jueza decana de Barcelona María Sanahuja sea apartada de los asuntos de familia por manifestar su desacuerdo con la Ley integral y apoyar la custodia compartida, que ella misma y su ex marido practican, por cierto, desde hace años.
No hicieron falta argumentos. Zapatero quedó convencido. No consta que haya recibido a los partidarios de la custodia compartida y escuchado sus argumentos, que se pueden conocer en www.custodiacompartida.org. El talante, por lo que se ve, es asimétrico DIARIO DE SEVILLA |