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Se suprime la separación previa y la declaración de culpabilidad, y se permite la custodia compartida.
El Congreso de los Diputados dio hoy luz verde a la reforma que agilizará los procesos de divorcio, suprimiendo el requisito de la separación previa, la declaración de culpabilidad y la permisión de la custodia compartida, aunque esta figura se revisará previsiblemente en el Senado, según ha anunciado el propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. El proyecto de Ley por el que se modifica el Código Civil en esta materia y que ha incorporado diversas enmiendas, recibió el respaldo mayoritario de toda la Cámara, con la excepción del PP, que se abstuvo. El dictamen del Proyecto de Ley, que se remite ahora al Senado, recibió 192 votos a favor, 5 en contra y 127 abstenciones.
A partir de su entrada en vigor, posiblemente en verano, se decretará judicialmente el divorcio, cualquiera que sea la forma de celebración del matrimonio, a petición de uno solo de los cónyuges, de ambos, o de uno con el consentimiento de otro.
En virtud de esta reforma, ya no será necesario pasar por el trámite de la separación previa para pedir el divorcio si no se desea acudir a ese doble proceso. Ya no será necesario alegar causas o culpabilidades para presentar la demanda de divorcio, lo que podrá realizarse sólo tres meses después de la boda, a menos que se trate de un caso de violencia doméstica, en el que no existen plazos.
Se prevé también la creación de un fondo de impago de pensiones alimenticias destinadas a los hijos, que deberá quedar definida en una futura Ley. Además, un futuro proyecto de Ley definirá también la figura de la mediación familiar para estos casos.
En la sentencia se acordará la privación de la patria potestad cuando en el proceso se revele causa para ello. Los padres podrán acordar en el convenio regulador, o el juez podrá decidir, en beneficio de los hijos, que la patria potestad sea ejercida total o parcialmente por uno de los cónyuges.
El asunto más delicado de la reforma es el que se refiere al de la custodia compartida, que según el texto puede ser establecida por el juez en casos excepcionales, cuando no haya acuerdo entre los padres, recabando el informe del fiscal y escuchando a los hijos si así lo estima conveniente, lo piden ellos mismos, sus padres o la fiscalía. Este aspecto, que había despertado las críticas de organizaciones de mujeres, se revisará en el Senado, según anunció el propio Zapatero el miércoles.
Sin embargo, en la intervención de hoy del ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, encargado de defender la reforma ante la Cámara, no se hizo ninguna referencia al asunto de la custodia compartida.
López Aguilar aseguró que la reforma "agiliza", "acelera" y "simplifica cómo se sale y se entra del matrimonio", pero siempre "salvando los derechos e intereses del menor". El ministro destacó que, a partir de ahora, el divorcio pueda producirse "sin causas", "sin culpables" y "sin plazos", frente a la situación anterior "que sólo causaba la dilatación de una resolución dolorosa".
A juicio del ministro, la reforma era necesaria por una Ley del divorcio del año 1981 que estaba "caduca" y mostraba "grandes disfunciones". "Esta iniciativa pone en hora el derecho, mejora la vida de los ciudadanos y resuelve el problema de la ruptura, que va acompañada siempre de dolor humano", dijo. Destacó además que, con la entrada en vigor del divorcio rápido se producirá un "ahorro de costes", al acabar con el "encarnizamiento procesal y económico".
ABSTENCION DEL PP
La diputada del PP, Carmen Matador, justificó la abstención de su grupo asegurando que, aunque se trata de un proyecto "bien intencionado" porque "intenta acomodar la legislación a la realidad social", considera que existen una serie de "lagunas" sin resolver.
La principal, la que se refiere a la custodia compartida, a cuya concesión sin mutuo acuerdo se niegan los populares, por considerar "difícil materializar" esta figura "en los casos en que los cónyuges no están dispuestos a llevarla a cabo". Matador pidió hoy al Ejecutivo y al grupo socialista que aclaren esta cuestión, tras el anuncio de reforma de la custodia compartida hecho por Zapatero. Tras destacar que "las principales víctimas de una separación son los menores", hizo un llamamiento a "no actuar con intereses partidistas", y opinó que "un Gobierno responsable no puede plantear una situación tan gris como la forma en que va a quedar regulada" en la actual redacción del texto de la reforma.
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