La fiscalía eleva a 21 años la pena para los acusados del 'caso Alba' El Ministerio Público endurece su petición de condena por la "violencia, humillación y degradación continua" que sufrió la menor
DECLARACIONES DEL PADRE EN tv: Álvaro Caldas, el padre de la niña maltratada Alba, espera recuperar a su hija y hacerla feliz lo más pronto posible. Tras declarar en la Audiencia de Barcelona se ha referido a la madre de la menor y a la pareja de ésta y ha asegurado que "espera que se pudran en la cárcel".
EFE - Barcelona - 19/12/2008 Vota El fiscal ha elevado esta mañana hasta las penas máximas su petición de condena por los delitos de intento de asesinato, violencia doméstica habitual y contra la integridad moral, que suman 21 años de cárcel, para Ana María C. y su compañero Francisco Javier P., por la paliza que dejó a Alba inválida en 2006 . La menor, de cinco años y residente en Montcada i Reixac, ingresó grave en marzo de ese año en un hospital de Barcelona. Los forenses aseguraron hace unos días que la niña no podrá volver a hablar ni a caminar y que siempre necesitará ayuda para realizar las actividades básicas de su vida diaria. El fiscal ha pedido 21 años para el compañero sentimental de la madre de la menor.- EFE En sus conclusiones definitivas, el Ministerio Público ha decidido endurecer su petición de condena y elevar de 19 a 21 años la petición de prisión dada la "terrible situación" que soportó Alba durante meses, sometida a "una violencia, humillación y degradación continua" por parte de su padrastro y con el conocimiento de su madre. En un principio, la Fiscalía había solicitado 19 años de condena para el padastro y la madre de la menor. En la sesión del juicio de ayer, los forenses informaron de que los acusados tienen una inteligencia normal y son conscientes del alcance de sus actos, por lo que su responsabilidad penal es completa. Por su parte, la Generalitat Catalana, que ejerce la acusación particular en la causa, también ha aumentado su propuesta de condena para los procesados a 28 años y medio de prisión, dos y medio más de lo que pedía inicialmente. El fiscal ha aplicado el agravante de lugar al considerar que los maltratos a Alba se produjeron en un recinto cerrado donde la niña no podía pedir auxilio ni podía ser oída por terceras personas que hubieran acudido en su ayuda. En su informe, el Ministerio Fiscal se ha mostrado convencido de que la "inexplicable pasividad" de Ana María C. no es sino un encubrimiento propio del maltrato que ella y su pareja sometieron a Alba en marzo del 2006. ENTREVISTA EN LA SER César Arrizabalaga: "Detectamos que no había un trato correcto por parte de la familia hacia la niña y pasamos el caso" En La Ventana, hablamos con el alcalde de Montcada i reixarch (pueblo de Alba), César Arrizabalaga que fue el único de las Administraciones implicadas en atendernos . El Alcalde confesó que detectaron que no había un trato correcto por parte de la familia hacia la niña y pasaron el caso. ESCUCHA AQUI LA ENTEVISTA SUMARIO: - El padrastro de Alba niega haberle pegado y contradice a la madre - Una acusada de estrangular a su novio argumenta que la tenía "amargada" y la maltrataba El padrastro de Alba niega haberle pegado y contradice a la madre http://www.europapress.es/nacional/noticia-madre-alba-dice-nunca-vio-padrastro-maltratando-hija-20081211110703.html BARCELONA, 11 Dic. (EUROPA PRESS) La Audiencia de Barcelona acoge desde hoy el juicio contra el compañero sentimental y para la madre de Alba, la niña maltratada de Montcada i Reixac (Barcelona). La Generalitat y la Fiscalía piden 26 y 19 años de prisión, respectivamente, para cada uno y que indemnicen con 1,5 millones de euros a la menor porque necesitará apoyo de por vida a causa de las graves secuelas que padece. Está previsto que la madre de Alba, Ana María C., y su pareja sentimental, Francisco Javier P. declaren a primera hora en la Sala Polivalente, donde se celebrará el juicio por la expectación mediática que causó este caso, que conmocionó a la opinión pública y puso de manifiesto problemas de coordinación de las administraciones en la protección de menores y provocó la firma de un protocolo de actuación de distintas instituciones para mejorar la atención a la infancia. La Generalitat les imputa un delito continuado de lesiones, violencia habitual y un delito continuado de tratos inhumanos y degradantes, mientras que el Ministerio Público les acusa de intento de asesinato, de violencia doméstica habitual y delito continuado contra la integridad física. La parte acusatoria solicita la misma pena para los dos procesados al entender que si bien él pudo maltratar a la menor, lo hizo con la aquiescencia de ella. Según el escrito de acusación del Ministerio Público, entre noviembre de 2005 y marzo de 2006, los dos imputados, o al menos Francisco Javier P.E. "con el conocimiento y la aquiescencia" de Ana María C.F. --quien "no trató en ningún momento" de proteger a su hija--, agredieron a Alba en diversas ocasiones. Además, en al menos dos ocasiones, el acusado ató a la niña a una silla del comedor, le obligó a tragarse sus propios vómitos, le tapó la boca con cinta aislante y le introdujo agua con una jeringuilla. La noche del 4 de marzo de 2006, cuando se disponían a ir a una fiesta, Francisco Javier P.E. le dijo a su compañera que bajara a la calle con su hija, mientras él le ponía la chaqueta a Alba, y así lo hizo la imputada, "aceptando, en consecuencia, las elevadas posibilidades de que su hija sufriera un grave atentado contra su integridad física". La niña, de cinco años, extremadamente delgada y sin que ningún adulto pudiera ayudarla, fue agredida "de forma brutal". Su padrastro le propinó bofetadas y puñetazos y la tiró al suelo o contra la pared "con gran violencia", lo que le ocasionó un traumatismo craneoencefálico, que la dejó en coma, y una parada cardiorrespiratoria de la que pudo ser reanimada por los servicios de emergencias. Cuando llegó al Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, fue intervenida de urgencias y sometida, posteriormente, a diferentes intervenciones quirúrgicas para tratar los problemas respiratorios, neurológicos, hemodinámicos, dermatológicos, hematológicos y la fiebre que presentaba. Además, sufría desnutrición extrema "a resultas de la falta de cuidados y asistencia mínimos imprescindibles" que deberían haberle prestado su madre y su padrastro. La menor sufrió "numerosas complicaciones médicas, algunas de las cuales persisten en la actualidad y se prevén definitivas". De hecho, hoy necesita ayuda para realizar las actividades de la vida diaria e, incluso, para mover su silla de ruedas, sufre tetraparesia --falta de movilidad de las extremidades-- y no ha recuperado el habla. Una acusada de estrangular a su novio argumenta que la tenía "amargada" y la maltrataba http://www.europapress.es/islas-canarias/noticia-acusada-estrangular-novio-gran-canaria-argumenta-tenia-amargada-maltrataba-20081210162148.html LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 10 Dic. (EUROPA PRESS) - Una mujer acusada de estrangular a su pareja durante una discusión el pasado mes de marzo en el domicilio familiar, situado en Las Palmas de Gran Canaria, aseguró hoy que él --que se encuentra en estado semivegetativo-- la tenía "amargada" y la maltrataba psicológicamente y físicamente, pues "unas veces" le daba "palizas y otras bofetadas o empujones". "Me sentía como una mierda a su lado", afirmó. "No sé lo que me pasó, ese día yo me volví loca", declaró M.J.G.G., de 23 años de edad y sin antecedentes penales, en el juicio celebrado en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Las Palmas, que ha quedado visto para sentencia y en el que la Fiscalía, representada por Evangelina Ríos, pide para ella el internamiento en un centro y una pena de 4 años y seis meses de cárcel por un presunto delito de homicidio en grado de tentativa. La defensa de la procesada, Juan Sánchez Limiñana, pide para su cliente la libre absolución al entender que es la "clásica víctima de malos tratos". "Ella se estaba defendiendo de un ataque físico y psicológico continuo" y sufrió un "trastorno mental transitorio y estaba psicológicamente secuestrada", alegó el abogado. Durante su comparecencia, la acusada, visiblemente emocionada, explicó que sobre las 15.00 horas del día 27 de marzo de 2008 se produjo una discusión entre ella y su pareja, de 49 años de edad. En el transcurso de la misma él estaba "algo borracho", la insultó y le dijo: "no vas a ir al asadero, no vales un duro, no sirves para nada". El varón cogió un cuchillo y le dijo que la "iba a matar", a lo que ella contestó: "mátame ya". A continuación, él dejó el cuchillo pero continuó con los insultos diciendo que tenía "asco a los niños" que tenían en común y se tumbó en la cama para ver la televisión. En ese instante, M.J.G.G. se abalanzó sobre él y le agarró fuertemente por el cuello con ambas manos durante "un minuto más o menos", soltándolo más tarde. "No quise hacerlo, pero fueron los nervios, le vi la cara roja y me asusté y le solté", ratificó. Asimismo, admitió que llamó a la Policía Nacional antes de que ocurrieran los hechos porque tenía "miedo" y quería que se lo llevaran de la vivienda porque estaba "amargada". Igualmente telefoneó después de los hechos a su yerno porque pensó que su pareja tenía "algo grave porque se quedó como dormido y le salía flema verde de la boca". Sobre las 15.55 horas de ese mismo día se personó la Policía Nacional en la casa y el varón, que presentaba una intoxicación etílica, fue trasladado a un centro hospitalario en ambulancia al sufrir un infarto cerebral bilateral. Después de los hechos, la procesada visitó a su pareja en el hospital varias veces y fue detenida el día 11 de abril de 2008 por la Policía. ELLA PRESENTÓ UNA DENUNCIA POR AGRESIÓN La procesada estaba conviviendo con su pareja desde hacía cuatro años y tenían en común dos hijos menores de edad. La acusada recordó que el 4 de febrero de 2008 formuló denuncia ante la Policía por una agresión física con parte médico en el que constaban traumatismos contusos faciales por agresión. A consecuencia de la denuncia se incoaron diligencias urgentes en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Las Palmas de Gran Canaria el 6 de febrero y por auto del mismo día se acordó el sobreseimiento provisional de las actuaciones, al renunciar la perjudicada a ser reconocida por el médico forense ya que, según ella, se "sentía mal al verle en los calabozos". LE AGREDIÓ DURANTE EL EMBARAZO Indicó que las agresiones e insultos eran "mutuos" y "habituales" durante el tiempo de la relación y que él la agredió "incluso cuando estaba embarazada". También prestaron declaración una doctora, un médico, un enfermero y un técnico de la ambulancia que trasladó a la víctima, una trabajadora social del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y cinco agentes de la Policía Nacional, uno de los cuales indicó que al llegar al lugar pensaban que "era una simple riña familiar". Por su parte, la forense que atendió a la víctima dijo que en el momento en que lo analizó estaba "en coma vegetativo con deterioro neurológico muy severo", tenía "respiración espontánea, apertura de ojos y respuesta de estímulos". Agregó que una "agresión externa en el cuello bloqueó el flujo sanguíneo hacia el cerebro por lo que la víctima, consumidor habitual de alcohol, sufrió un infarto cerebral". El perito que analizó a la acusada aseguró que ésta sufre un "trastorno de comportamiento y adaptativo" debido al "estado de ansiedad por el trato vejatorio y los insultos" al que su novio la tenía sometida y también "cerró el círculo en torno a ella y eso afectó a sus capacidades". Según el especialista, ella le contó "episodios de violencia doméstica prácticamente desde que convivían juntos", pero ella seguía "muy implicada sentimentalmente" hacia él. La forense añadió que el relato de la procesada es "totalmente verosímil y no entra en contradicciones" y sufría un "sometimiento psicológico" hacia su pareja. La madre de M.J.G.G. explicó que había invitado a su hija a un asadero y ella quería asistir, pero su pareja se "lo prohibió porque no quería que hubiera relación" entre ambas. "Yo le decía a ella que le dejara, ella tenía miedo y hablábamos a escondidas", aseveró la mujer. Por otro lado, la hija del hombre admitió que conocía las continuas discusiones entre su padre y M.J.G.G., pero confesó que "nunca" le vio "levantarle la mano" delante de ella. En los mismos términos se expresó el yerno de la acusada que manifestó que "ellos discutían mucho" y que su suegro "la quería dejar". INDEMNIZACIÓN DE 265.045 EUROS Así, el Ministerio Fiscal ha solicitado el ingreso de la acusada en un centro de internamiento previo al ingreso en prisión, pide una pena de cuatro años y seis meses de cárcel, con la pena accesoria de inhabilitación absoluta para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, además de que pide imponerle la prohibición de aproximarse al hombre, a su lugar de residencia y de comunicación con él por cualquier medio durante seis años. Según la acusación pública, concurren en la acusada las circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, agravante de parentesco y la atenuante de anomalía psíquica y eximente incompleta, pero no estima la atenuante de arrepentimiento espontáneo, ya que la fiscal considera que "en ningún caso ella ha colaborado con la justicia". Además, la Fiscalía reclama que, en concepto de responsabilidad civil, la procesada indemnice a los tres hijos de la anterior relación de hombre y a los dos hijos comunes con 265.045 euros por el estado vegetativo persistente que padece su padre, además de la cantidad de 86.158 euros por los daños morales complementarios. Por su parte, el abogado de la defensa, Juan Sánchez Limiñana, señaló que M.J.G.G. es "una víctima de tantas que aparecen en las páginas de los periódicos". Comentó que el varón "la violaba y le pegaba" y ella sufría una "dependencia psicológica extrema hacía él como consecuencia del maltrato". "Fue una reacción ante un acoso físico y psicológico para acabar con una situación que la desbordaba", apostilló el letrado, que planteó que su cliente reciba tratamiento externo. ENTREVISTA EN LA SER César Arrizabalaga: "Detectamos que no había un trato correcto por parte de la familia hacia la niña y pasamos el caso" En La Ventana, hablamos con el alcalde de Montcada i reixarch (pueblo de Alba), César Arrizabalaga que fue el único de las Administraciones implicadas en atendernos . El Alcalde confesó que detectaron que no había un trato correcto por parte de la familia hacia la niña y pasaron el caso. ESCUCHA AQUI LA ENTEVISTA |